jueves, 2 de enero de 2014

Con las alas del amor salte la tapia pues para el amor no hay barrera de piedra… (Romeo)



                                                    Frank Dicksee 1884
                                           La escena del balcón de Romeo y Julieta


Romeo y Julieta es una tragedia escrita para ser representada en el teatro.
Al principio aparecen enumerados todos los personajes, básicamente son las dos familias enfrentadas. Los Capuleto y por otra parte los Montesco, así como algunas personas más que contribuyen a conformar el entorno cercano de dichas familias.
Algunos escritores describen directamente a los personajes, en el caso  de Shakespeare serán los diálogos los que definirán a los personajes. Estos nos proporcionarán el soporte adecuado para asimilar  el interior de cada una de las personas que irrumpen en las escenas. Ya que lo que verdaderamente define a una persona es su actuación ante determinados acontecimientos en la vida.
Dos familias como decía enfrentadas en el pasado los Capuleto y los Montesco Romeo pertenece a esta última, emerge en la acción taciturno y melancólico tras un mal de amores.
Él sufre por una mujer denominada Rosalinda. Es aconsejado por Benvolio un ser pragmático poco dado al romanticismo, que le induce a conocer a otras beldades para borrar esa triste y mala experiencia. Finalmente decide ir a una fiesta con antifaz, como en aquella época parece ser  que era costumbre (en algunas ocasiones) junto con Benvolio y Mercuccio.
Curiosamente y por azahares del destino conocerá allí a Julieta la hija de los Capuleto, de apenas 14 años de edad. Entre ellos surgirá el amor, tras un breve diálogo la besará y el recuerdo de la anterior mujer quedara sojuzgado por el bello influjo y la dulzura de Julieta.
El padre en aquella ocasión se mostrara tolerante cuando él y otros descubren que es un Montesco,  decide no expulsarlo a pesar de pertenecer a una familia enemiga. Posteriormente dicha tolerancia mutará a lo contrario tras las muertes que posteriormente se producirán.
Hay una escena bella de espíritu de lucha y de la exaltación del amor cuando Julieta descubre quien es tras indagar y terminan hablando desde su alcoba con Romeo
Me quedo con esta frase:
-Con las alas del amor salte la tapia pues para el amor no hay barrera de piedra…( Dijo Romeo)
Ese espíritu de lucha y de rebeldía de tomar las riendas del destino se enfrentará con esa serie de sucesos aciagos varias muertes el destierro y un mal servicio de correos.
Shakespeare nos muestra la sociedad de entonces, donde los padres eran los que acordaban el matrimonio de las hijas y donde los criados ni tan siquiera sabían escribir.
Hay algunas escenas graciosas, que dotan de colorido a la obra al igual que cuando el amor y la poesía son ensalzados.
A veces si escuchas con atención algunos libros recuerdas mensajes importantes. Pese al final impera el espíritu de lucha por el amor. Y que aunque las evidencias demuestren una cosa la realidad puede ser muy diferente a como uno se imagina. Importante coger perspectiva y no obcecarse algo que no hicieron esas familias.



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